Publicado el: 31 enero 2026

Con el Anfiteatro Profesora Elena Valdivia Silva nuevamente lleno, la segunda noche del 55° Festival Nacional de Folklore de San Bernardo se vivió con una programación diversa y de alto nivel, que combinó tradición, proyección folklórica y un potente cierre musical.

Obertura local y memoria sanbernardina

La jornada comenzó con una obertura colectiva de agrupaciones locales, a cargo de Varua Matatoa, Pasión de Mi Tierra, Atrevidas de La Brava y Admapu, cuyos directores recibieron un reconocimiento por su aporte al desarrollo cultural de la comuna.

Uno de los momentos más emotivos fue la presentación de Los Chenitas de San Bernardo, quienes llevaron al escenario la obra “Gabriela de América”, un recorrido escénico inspirado en la poesía de Gabriela Mistral y los ritmos del continente, reafirmando el legado formativo de la maestra Elena Valdivia Silva.

Tradición y territorio en competencia

La competencia por el Premio Categoría de Honor continuó con el Conjunto Aliwen de Chiloé, que presentó “Fiesta de Cabildo Nuestra Señora de Gracia”, una puesta en escena que destacó la religiosidad popular y la memoria colectiva del archipiélago.

Desde el corazón del Pacífico, Haka Honu Vai Hiva ofreció una potente propuesta inspirada en la cultura Rapa Nui, donde la danza, el relato y la energía ritual conectaron al público con la tradición polinésica.

La noche sumó proyección folklórica con el Ballet Folklórico de La Florida, que sorprendió con “Patagonia de mi amor”, una obra cargada de fuerza escénica y dramatismo, inspirada en el extremo sur del país.

Un cierre que hizo vibrar al anfiteatro

El cierre de la jornada estuvo a cargo de Álvaro Henríquez y Pettinellis, quienes fueron ovacionados por el público con una presentación que fusionó rock, cueca y sonidos populares, en uno de los momentos más celebrados de esta edición del festival.

Así, San Bernardo vivió una segunda noche marcada por el cruce de territorios, generaciones y estilos.