
Durante octubre, Mes de Sensibilización sobre el Cáncer de Mama, nos sumamos a la concientización sobre la detección precoz de esta enfermedad, recordando que un diagnóstico a tiempo salva vidas.
De acuerdo con cifras del Ministerio de Salud (2026), el cáncer de mama es la patología oncología más frecuente entre las mujeres en Chile, registrando más de 6.000 diagnósticos anuales y cerca de 1.900 fallecimientos al año en el país.
¿Qué señales físicas deben motivar una consulta médica preventiva?
Ante cualquier alteración visible o palpable en la zona mamaria, debes acudir inmediatamente a un centro de salud. Entre las principales señales de alerta a las que hay que prestar atención se encuentran:
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Cambios en la textura y forma: Aparición de protuberancias, venas crecientes, hendiduras, huecos, asimetrías, endurecimiento o bultos internos.
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Alteraciones en la piel y pezón: Erosiones cutáneas, piel de naranja, enrojecimiento, ardor o hundimiento del pezón.
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Secreciones: Presencia de fluido desconocido.
El examen clave es la mamografía, estudio que permite detectar la enfermedad incluso antes de que aparezcan los primeros síntomas visibles o molestos. Por esta razón, la recomendación médica es no esperar a notar un cambio físico para agendar una evaluación oportuna.
Hábitos saludables que ayudan a reducir riesgos
Junto con los controles médicos regulares, la actividad física constante cumple un rol fundamental en la prevención. Según datos del Ministerio de Salud (2026), realizar ejercicio periódico puede reducir en un 10% la incidencia de cáncer de mama:
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Actividad física moderada: Entre 150 y 300 minutos a la semana.
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Actividad física vigorosa: Entre 75 y 150 minutos a la semana.
Ante síntomas o de manera preventiva, debes realizarte el examen en tu CESFAM. Entre los 50 y 59 años, la mamografía es gratuita cada 3 años para todas las personas (Fonasa o Isapres) sin orden médica obligatoria. Si tienes dudas sobre tus garantías o cobertura, puedes llamar al 600 836 9000 de la Superintendencia de Salud.







