Carta recortes salud

Publicado el: 11 mayo 2026

En una acción conjunta realizada este lunes en el Palacio de La Moneda, quince jefes comunales de la Región Metropolitana hicieron entrega de una misiva dirigida al Presidente de la República, José Antonio Kast. El documento expresa el rotundo rechazo de las autoridades locales ante los eventuales recortes presupuestarios que afectarían directamente a la Atención Primaria de Salud (APS).

La preocupación de los alcaldes radica en la posible descontinuación de 24 programas de salud esenciales, los cuales son ejecutados mayoritariamente por los municipios. Estos recortes impactarían áreas críticas como la salud mental, el acceso a medicamentos para enfermedades crónicas y la atención a personas mayores, trasladando la carga financiera del ajuste a las administraciones municipales y afectando la calidad de vida de los usuarios del sistema público.

El compromiso de San Bernardo con la salud

Tras la entrega del documento, el alcalde de San Bernardo Christopher White destacó la importancia de esta acción para proteger a las familias de la comuna:

“Estimadas vecinas y vecinos de San Bernardo, hoy hemos asistido junto a trece alcaldes de la Región Metropolitana a entregar una carta al Presidente de la República para manifestar nuestra preocupación e inquietud a propósito de recortes que afectarían a la atención primaria de salud. Son programas fundamentales de atención a personas mayores y de salud mental, entre otras materias; si dejan de existir, nuestros vecinos perderán una atención que para ellos es significativa. Por eso, hemos solicitado una reunión urgente con la ministra de Salud para poder conversar y revertir esta decisión que, sin duda, va en contra de la dignidad y la salud de nuestra comunidad”.

En la movilización participaron activamente, junto al alcalde White, los ediles de Maipú (Tomás Vodanovic), Quinta Normal (Karina Delfino), Peñalolén (Carolina Leitao), Cerro Navia (Mauro Tamayo), Cerrillos (Lorena Facuse), La Pintana (Claudia Pizarro), Lo Espejo (Javiera Reyes), Estación Central (Felipe Muñoz), Quilicura (Paulina Bobadilla), Pedro Aguirre Cerda (Luis Astudillo), San Joaquín (Cristóbal Labra) y Pudahuel (Ítalo Bravo).


Transcripción íntegra de la misiva:

Señor

Presidente de la República

Don José Antonio Kast Rist

PRESENTE

Junto con saludarle, quisiéramos manifestar nuestra profunda preocupación y rechazo a las medidas planteadas en el ámbito de la salud.

En este contexto, solicitamos respetuosamente:

  1. Aumentar los recursos destinados a los programas que sostienen la Atención Primaria de Salud (APS), en el marco del Presupuesto 2027.

  2. Actualizar y transparentar el cálculo del per cápita, así como la composición de los recursos asignados a la red de APS.

  3. No continuar con la reducción de programas como los PRAPS.

  4. Fortalecer la capacidad operativa de la APS, considerando el aumento de costos —como el de los combustibles— que afectan su funcionamiento.

  5. Revisar las medidas asociadas a la universalización en salud.

Asimismo, estimamos necesario distinguir claramente entre la legítima disciplina fiscal y un ajuste que, en su forma actual, afecta de manera regresiva a la población más vulnerable.

Manifestamos especial inquietud frente a la eventual descontinuación de 24 programas del sector salud, mayoritariamente ejecutados en la APS, lo que implica trasladar el peso del ajuste a los municipios que administran la red asistencial, a los trabajadores que lo verán en sus cargas de trabajo o en la eliminación de sus plazas de trabajo.

Entre los programas en riesgo se encuentran iniciativas esenciales como el acceso a medicamentos para enfermedades crónicas, la salud mental y la prevención del suicidio, los cuidados paliativos, la atención a personas mayores, los programas de reparación en salud, la salud bucal y diversas estrategias de acceso y equidad para grupos vulnerables. Su eliminación compromete el modelo de atención vigente y afecta con mayor intensidad a quienes dependen del sistema público.

Advertimos que un recorte de esta magnitud podría traducirse en una mayor presión sobre los servicios de urgencia, incremento de las listas de espera, aumento de la mortalidad evitable y, en definitiva, un mayor costo para el Estado, además del impacto humano asociado.

Finalmente, reiteramos nuestra disposición a participar en un diálogo técnico y político que permita conciliar la responsabilidad fiscal con la protección efectiva del derecho a la salud.

Reafirmamos nuestro compromiso con una salud pública digna, gratuita, de calidad y universal.