Un Festival Nacional del Folklore -próximo a cumplir cuatro décadas de historia- y una maratónica jornada de 32 horas de baile ininterrumpido llamado Cuecas Mil, han convertido a San Bernardo -por derecho propio- en la Capital del Folklore de Chile.
Dos hitos del patrimonio nacional y un pueblo que vibra con el folklore todo el año, hacen que esta comuna sea un ícono a nivel nacional de rescate y promoción de las tradiciones de la música, danza, artesanía y costumbres criollas.
Desde su fundación en 1821, San Bernardo, fue por excelencia una zona campesina rica en tradiciones. Posteriormente, a fines del siglo XIX y comienzos del XX, fue el lugar predilecto de la aristocracia santiaguina para pasar los veranos en sus casas de campo ubicadas en la zona.
En todo este desarrollo, el arraigo por el folklore fue de la mano con su crecimiento. Con la instalación de La Maestranza -en las primeras décadas del siglo XX- el folklore siguió siendo una constante entre sus habitantes. Paulatinamente, fueron surgiendo diversas organizaciones que lo cultivaron, las que para la década de los ’70 decidieron instaurar el Festival Nacional del Folklore de San Bernardo, el cual sería un punto de confluencia de todas las manifestaciones musicales y de danza de nuestro país.
El éxito no se hizo esperar. Durante 38 versiones este festival ha congregado a miles de folkloristas que han hecho de este escenario, el lugar predilecto de conservación y muestra de las representaciones artísticas desde Arica a Punta Arenas, y también de Latinoamérica.
Aún cuando San Bernardo se ha convertido en una comuna pujante, que ha recibido asentamientos poblacionales de diversas partes de Santiago, sus tradiciones han permanecido en el tiempo. Así, el folklore ha sido un punto de encuentro en las celebraciones locales, inauguraciones de colegios, reuniones de organizaciones e instituciones y en fiestas privadas; orgullosamente, sus habitantes viven el folklore todo el año. Los grupos que se forman bajo el alero del cantar y danzas nacionales proliferan por toda la comuna; desde aquellos formados sólo por niños, otros que se han profesionalizado y una gran cantidad surgidos en juntas de vecinos y grupos de personas que los une el amor por el folklore.
A fines del siglo pasado y para complementar el exitoso Festival, los fanáticos de la cueca sumaron a la tradición local un evento que este año cumplió su versión número 18. Se trata de Cuecas Mil, que inicialmente se denominó Abril Cuecas Mil.
En esta fiesta, realizada durante el último fin de semana de abril, San Bernardo nuevamente se convierte en el escenario mayor del folklore con una actividad que promueve y recata el valor de nuestra danza nacional. Durante más de 32 horas sin parar sólo se baila cueca, llegar a la número mil es la meta, y así lo han cumplido desde 1992 con 18 mil pies zapateados al ritmo del baile nacional.
Tanto el Festival como las Cuecas Mil, se han convertido en estandartes del folklore nacional, validando a esta comuna como su principal punto de encuentro y de proyección.
Larga vida al folklore en su capital.
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